5 Mito y leyenda dental

La Sociedad Española de Periodoncia echa abajo las creencias de la gente respecto a la salud bucodental

1. Es normal que sangren las encías. Si cualquier herida o zona sangrante en el cuerpo es una señal de alarma, ¿por qué no suele preocupar en exceso el hecho de que una encía sangre?. Es frecuente la aceptación popular de que el sangrado de las encías es algo normal e intrascendente, si bien una encía sana no debe sangrar y, si lo hace, es porque algo no va bien.

De hecho, la mayoría de los pacientes atribuye el sangrado al hecho de cepillarse con un determinado tipo de cepillo (más duro) o a la técnica empleada (con mayor fuerza), sin saber que la causa del sangrado es una enfermedad de sus encías y que debe ser tratada.

2. Si no duele, no es importante. El hecho de no tener dolor en las encías no es signo de una buena salud bucodental. En los estadios iniciales de muchos trastornos periodontales la enfermedad puede pasar inadvertida, sin síntomas evidentes y cambios mínimos, por eso se llama a la periodontitis 'la enfermedad invisible'.

3. Los fumadores están "protegidos" frente a la enfermedad periodontal. La enfermedad periodontal suele estar enmascarada en los fumadores, al ser menos frecuente y patente uno de los principales signos de alarma que llevan a muchas personas a consultar a su odontólogo: el sangrado de las encías.

De hecho, los fumadores no sólo tienen tres veces más riesgo de sufrir periodontitis y de que ésta progrese más rápidamente, sino que en muchas ocasiones, al no sangrar se suele retrasar el diagnóstico y, por lo tanto, se retrasa la puesta en marcha del tratamiento más oportuno para esta enfermedad.

4. Los tratamientos de mantenimiento me desgastan los dientes. El diente es la parte del organismo más resistente y dura. Los mantenimientos periodontales son indispensables para el paciente con periodontitis, puesto que es necesario eliminar periódicamente los depósitos de placa bacteriana y cálculo con una regularidad para así evitar la recaída y progresión de la enfermedad.

En este sentido, los expertos han asegurado que es una etapa fundamental del tratamiento y la única manera de conseguir el control de la enfermedad periodontal a largo plazo. De hecho, prosiguen, este tratamiento continuado no tiene repercusión, ni produce desgaste del diente.

5. El tratamiento periodontal no sirve para evitar la pérdida dentaria. La enfermedad periodontal provoca pérdida de hueso alrededor de los dientes y, sin el tratamiento adecuado y en fases avanzadas de la enfermedad, los dientes comienzan a moverse y al final se pierden.

El tratamiento de la periodontitis es altamente eficaz, manteniendo los dientes en la mayor parte de los casos. "Se puede, por tanto, evitar la pérdida ósea y en algunos casos, incluso, recuperar parte del hueso perdido con técnicas regenerativas específicas", han detallado los expertos.